marzo 1, 2016 Laura Donada

Cuando ya no sabes y entonces te escondes

Últimamente, llevo fatal deslizarme como si tal cosa por mi muro de Facebook. Me hace daño porque mis sentimientos parece que están pelados, como si de un plátano se trataran, y me han vuelto vulnerable y a la vez una cobarde. Porque ya no sé defenderme dependiendo de qué azotes y de tanta esquizofrenia como me provoca, de modo que decido esconderme y agachar la cabeza. Y eso, no me hace mejor persona.

¿Cómo se puede digerir una noticia terrible de la situación de los refugiados seres humanos sirios y su realidad tan terrible, sentir el dolor brutal de imágenes que te dejan sin saliva, para luego seguir leyendo como si tal cosa los 7 secretos mejor guardados sobre la receta del solomillo con hojaldre? ¿Cómo puede la frivolidad convivir tan fácilmente con el horror tan desgarrador? ¿Cómo conduce una su cordura en ese carrusel de información destripada? ¿Es que no hay nadie como yo, que piensa que Facebook es una esquizofrenia absoluta?

No sé, últimamente me ha dado por pensar que el Facebook es un fiel reflejo de la vida misma, de la época en la que vivimos en la que no hay espacio para la pausa, para la digestión, en la que la información te bombardea hasta parecer hueca. Da igual, porque cuando te ha dado tiempo a empezar a pensar que son personas y a empatizar con los que sufren la barbarie, ya estás apuntándote a un curso de chalk paint en tu barrio y ya no te imaginas siendo tú la que atraviesa miles de kilómetros con tu hijo a cuestas. Tu hijo. Tú. Casi lo tocas pero…. ya estás en el chalk paint, porque entre uno y otro estado de ánimo, solo hay una fracción de segundo. Un poquito de scroll.

Una se sienta delante de la televisión (o de su muro de FB) y la globalización se le cae encima mientras cena, ¿no? Y yo necesito tiempo. Necesito poder pensar y desmenuzar las cosas que no entiendo que estén ocurriendo. Necesito procesarlas, vivirlas, proyectarlas, imaginarlas, sufrirlas en cierta manera… para colocarlas dentro, hacerlas energía para querer cambiar las cosas y no una bola que se me atrinchera en la garganta y no hay pan con miga que la baje. Y entonces, hago lo peor: giro la cabeza.

Las Catedrales, Lugo, Galicia. 2009

No puedo enfrentarme al terror y me encuentro siendo una cobarde huyendo de él. Cambio de canal, solo leo titulares, rehuyo el mal como la peste, me hago indiferente al mundo, me ocupo de lo cotidiano, me refugio en mi suerte que si pienso un poco, sé que no es compartida por pura injustica. Pero, ¡no!, ¡para!, busca un curso de chalk paint que te estás yendo otra vez, Laurita. Mantente a flote. Deja que las noticias sigan siendo huecas.

Eso sí, luego no te sorprendas de llorar en la cocina mientras le cuentas a tu madre que ya no entiendes en qué mundo vives. Lo que no se digiere bien, siempre repite.

Fotos: Caleb George, Álvaro Sanz

Comments (10)

    • Laura Donada

      ¡Gracias, Carla! Me alegra pensar estos días gracias a los que os habéis pasado por aquí, que somos mucho a los que nos pasa. Y no es que quiera el mal de muchos, pero confío en que algún día nos uniremos todos y se acabará el mal.
      Un abrazo.

    • Laura Donada

      Es duro, ¿verdad? Creo que todos deberíamos dedicarle unos minutos al día a reflexionar y a empatizar con aquellos que sufren y sienten dolor, por la causa que sea. Un ejercicio que a muchos se les olvida, por desgracia, y ante el cual a veces nos faltan las fuerzas…
      Un abrazo.

  1. Ana

    Qué buena reflexión Laura… Así es la vida y así nos movemos en ella, a veces como queremos y a veces, solo como podemos. Suerte de realidad la que apagamos pulsando un botón. Ánimo y feliz miércoles. ^_^

    • Laura Donada

      Eso es lo malo, Ana, que yo a veces me siento incapaz de enfrentarme a todo y apago el botón. Quizás sea que no podemos vivir todo el rato angustiados por una realidad que no podemos manejar. O quizás es que la vida ahora mismo no me deja todo el tiempo que querría para dedicarme a la lucha organizada (y pacífica) y mi moral se resiente. Siento que no estoy haciendo nada y por eso me enfado y me estristezco…
      Un abrazo.

  2. Nosotros somos quienes hemos creado Facebook, no podemos culpar a Facebook de mostrarnos como somos.. aunque no creo que sea eso lo que haces en este bonito texto.
    Lo que veo entre las palabras es una denuncia de las exigencias que ésta sociedad (que también somos nosotros) nos impone a sus integrantes: debemos vivir con una coraza bien dura sobre la piel para evitar que cualquier sentimiento, o enfermedad, o pensamiento nos distraiga de lo importante.
    Porque para esta sociedad lo importante es mover el dinero (ganarlo trabajando o gastarlo en un curso de chalk paint) y debemos hacerlo constantemente. Cuando alguien deja de mover el dinero decimos que está chof, deprimido, raro. O que necesita cargar las pilas.
    Quizá es todo al revés, quizá deberíamos vivir nuestras emociones y sentimientos, nuestros pensamientos y sueños constantemente.. y de vez en cuando mover el dinero.
    Por favor no te permitas calificarte de “peor persona”, por favor no digas que haces lo peor al girar la cabeza, porque estarás criticándote por no entrar a formar parte de una sociedad enferma.. cuando deberías estar orgullosa de no encajar en semejante esquizofrenia. Un abrazo fuerte!

    • Laura Donada

      ¡¡Gracias,Víctor!! ¡Qué razón tienes! Vivir en los sentimientos es algo que desgraciadamente, se nos ha olvidado. Ni siquiera nos enseñan a prestar atención a los nuestros como para preocuparnos de los de los demás… Una pena, la verdad.
      Me siento a veces peor persona porque quizás, como le decía a Ana, últimamente la vida no me deja mucho tiempo para sumar a alguna causa. Para luchar por lo que veo injusto y quizás mi estrategia para no sentirme todo el rato una traidora, es huir de la realidad encerrándome en el día a día. Pero sé que es una falacia, porque la información se cuela en mi interior. Quizás es verdad eso que dices que no soy tan mala persona, puesto que no consigo ser indiferente a lo que pasa ahí fuera, que es para lo que se supone que nos programan. Sí, claro, quiero vivir bien y tener esto y aquello, pero sé que son cosas vacías cuando el corazón está pachucho.
      En fin, un mundo de locos este…
      Un abrazo enorme.

  3. Elena

    Laura después de leer tu magnifica reflexión y pensar mientras lo leía, he leído a Beatriz y acababa de hacer yo lo mismo que ella ha puesto, ufffff, si ufffff, pero aquí estamos pasando las horas, los ratos, los días con todos sus momentos buenos y no tan buenos y como dice también Victor (que me ha encantado) no creas peor persona ni se te ocurra, y si cuando las cosas no se digieren, repiten y por cierto ocurre demasiado a menudo, pero hay que seguir viviendo y que no tengamos que pasar por ello, besos guapa.

    • Laura Donada

      Sí, creo que a idea es esa, que hay que seguir viviendo y emociónandose de las cosas que nos rodean que tenemos la suerte de tener o vivir.
      Un abrazo.

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